De premio

A veces sucede.

 “Los premios no son nada. Mi verdadero premio es mi trabajo”. Katharine Hepburn

Nuestro mayor premio o reconocimiento es el día a día, el cliente satisfecho, la idea creada y que ve la luz, la marca que tiene alma, las horas robadas al sueño que dan frutos, la solución pacífica de nuestros propios conflictos, seguir creciendo… ser un referente para jóvenes, que empezando, tienen la ilusión de trabajar o colaborar con nosotros, el boca a boca, las recomendaciones, y sobre todo seguir manteniendo la ilusión de crear cada día, siendo más humanos, más honestos y más auténticos, conectando siempre con las emociones.

Pero hay un premio que nos hizo especial ilusión precisamente porque fue un trabajo creado con corazón porque era para personas… para Fundación Personas.

Y venciendo el miedo escénico de subir al escenario para recoger el premio, en esta ocasión encontré el valor para dedicárselo a las dos personas que más quiero. Mis hijos. Marta y Juan.

 

 

Si hay una foto que me guste de la Gala es esta, compartiendo “momento de gloria” con mi colega y amigo Miguel Díez. Hemos trabajado juntos en otras agencias y ganado premios en ellas, pero en esa ocasión sabían mucho mejor los nuestros.

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